Seguridad jurídica y ventajas comerciales: qué es un agente autónomo y diferencias con el agente autónomo dependiente. Parte I

 

Autor: Antonio Priego. Dr. en Derecho por la Universidad de Valencia, profesor asociado de derecho mercantil en la Universidad de Valencia, Delegado de Expansión y Consultor de Desarrollo de REMAX España

 

Dirigido a emprendedores, empresarios y profesionales inmobiliarios que quieren conocer todos los aspectos legales que afectan al trabajo con agentes autónomos y sus ventajas comerciales.
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Dada la amplitud del contenido del webinario impartido en su momento, desarrollaremos el mismo a través de tres post que irán apareciendo durante los próximos meses en nuestro blog y que esperamos sean del interés de todos vosotros:

  1. Los agentes autónomos en la agencia inmobiliaria. Seguridad jurídica y ventajas comerciales I; qué es un agente autónomo y diferencias con el agente autónomo dependiente.
  2. Los agentes autónomos en la agencia inmobiliaria. Seguridad jurídica y ventajas comerciales II; contenido e inscripción del contrato de agente autónomo.
  • Los agentes autónomos en la agencia inmobiliaria. Seguridad jurídica y ventajas comerciales III; ventajas comerciales y crecimiento del negocio con agentes autónomos.

 

Introducción

El modelo inmobiliario que se desarrolla ofreciendo servicios a los agentes autónomos es un modelo que está plenamente implantado en otros países y que cada vez cuenta con una mayor implantación en nuestro país.

Y aunque hasta hace poco tiempo parecía algo exclusivo, sólo de algunas franquicias, se va extendiendo poco a poco por nuestro país también a través de oficinas independientes, que en algunos casos ya cuentan con importantes equipos de agentes autónomos entre sus filas.

Este modelo de negocio cuenta con grandes ventajas a nivel comercial, pero sigue planteando muchas dudas a nivel jurídico.

En este post vamos a intentar analizar algunas de esas dudas legales que afectan al día a día del trabajo con agentes autónomos en su relación con la agencia inmobiliaria.

 

¿Qué vamos a analizar?

  • La figura del trabajador autónomo.
  • Diferencias entre trabajador autónomo y TRADE.

 

1. La figura del trabajador autónomo

 Actualmente existen en España alrededor de 3.200.000 trabajadores autónomos, lo que supone un 17% de la población activa de nuestro país según la EPA (Encuesta de Población Activa).

De estos tres millones doscientos mil autónomos, unos 300.000 se dedican casi en exclusiva a trabajar para una única empresa, y unos 145.000 trabajan en exclusiva para un único cliente.

Estos son los conocidos como TRADE (trabajadores autónomos económicamente dependientes) en base a su exclusividad con este cliente. Luego tendríamos que revisar si cumplen con el resto de criterios que comentaremos en este post para poder recibir definitivamente dicho calificativo.

De estos 145.000 autónomos considerados como TRADE, tan solo unos 10.000disponen de contratos registrados, a pesar de su obligatoriedad. Lo cual es un número muy inferior a la realidad del mercado.

¿Qué es un trabajador autónomo?

El art. 1.1 de la LETA (Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo) define al trabajador autónomo,al definir el ámbito de aplicación de la Ley, como: “las personas físicas que realicen de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo, den o no ocupación a trabajadores por cuenta ajena”.

Requisitos para que el trabajador sea considerado como autónomo:

De la definición vista podemos extraer los siguientes elementos, que son comunes a todos los trabajadores autónomos:

  • Personalidad física.
  • Prestación de servicios de manera directa y personal.
  • Desarrollo de una actividad económica o profesional.
  • Que la actividad se desarrolle a título lucrativo.

 

PERSONALIDAD FÍSICA. Un autónomo tan solo podrá ser una persona física. Una sociedad jurídica jamás podría considerarse como autónoma, aunque su administrador así lo sea.

HABITUALIDAD. Para ser considerado autónomo, el profesional debe realizar su actividad de forma habitual.

PRESTACIÓN DE LOS SERVICIOS DE MANERA DIRECTA Y PERSONAL.

Pese a que los servicios puedan ser efectivamente prestados por el autónomo o por un tercero, en estos casos tiene que haber una vinculación jurídica en cuanto al resultado, es decir, que haya un nexo contractual o legal entre el cliente y el autónomo.

DESARROLLO DE UNA ACTIVIDAD ECONÓMICA O PROFESIONAL.Algo que, aunque a priori, puede parecer evidente, no siempre lo es, puesto que la actividad no sebe ser de las denominadas como actividades de tipo voluntario, de amistad o sin ánimo de lucro.

ACTIVIDAD A TÍTULO LUCRATIVO .Es decir, que la actividad se realice a cambio de una contraprestación económica.

A continuación, vamos a analizar las diferencias entre un trabajador autónomo y un TRADE (trabajadores autónomos económicamente dependientes).

 

2. Diferencias entre trabajador autónomo y TRADE

 Según el artículo 11.1 de la LETA, para que un trabajador autónomo sea considerado como TRADE, este debe:

“Realizar una actividad económica o profesional a título lucrativo y de forma habitual, personal, directa y predominante para una persona física o jurídica, denominada cliente, del que dependen económicamente por percibir de él, al menos, el 75% de sus ingresos por rendimientos de trabajo y de actividades económicas o profesionales”.

En primer lugar, el TRADE es un autónomo. Debe cumplir con los mismos requisitos que hemos señalado para un trabajador autónomo, salvo alguna excepción que señalaremos.

Como cualquier autónomo, el TRADE puede mantener, de forma independiente, una relación con una o con varias empresas o profesionales. La diferencia es que el TRADE mantendrá, con una de estas empresas, una dependencia económica en base a los ingresos percibidos de la misma.

 Existen dos diferencias principales:

  • Exclusividad del público destinatario de su actividad.
  • Imposibilidad de disponer de trabajadores a su cargo.

 

EXCLUSIVIDAD

Lo que diferencia a un TRADE con respecto al autónomo tradicional, es que su actividad principal debe ser predominante para una persona física o jurídica, de la cual el autónomo va a obtener al menos un 75% de sus ingresos.Esto hace que el número de clientes del TRADE tienda a ser más limitado que el de un autónomo no dependiente, trabajando en exclusiva o casi en exclusiva para uno de ellos.

En cuanto al límite del 75% de los ingresos percibidos, la Ley del Estatuto del Trabajo Autónomo, así como el Real Decreto 197 / 2009, normativa que desarrolla esta ley, nos indica que un trabajador autónomo TRADE debe percibir al menos un 75% de sus ingresos de un mismo cliente, pero en ningún caso se fija un máximo.Esto quiere decir que, si el autónomo percibe el 100% de sus ingresos de un solo cliente, seguiría siendo considerado como TRADE, siempre y cuando reúna el resto de requisitos nombrados anteriormente.

Sería pues este el caso de los agentes autónomos que trabajan para una única oficina, entendiéndose que el 100% de sus ingresos serán percibidos de esta forma.

 

IMPOSIBILIDAD DE DISPONER DE TRABAJADORES A SU CARGO

 Una de las condiciones que debe reunir un TRADE es no tener a su cargo trabajadores por cuenta ajena ni contratar o subcontratar parte o toda la actividad, salvo en los supuestos excepcionales recogidos por la propia norma (riesgo durante el embarazo y lactancia, descanso por nacimiento, cuidado de menores…).

Por lo tanto, las notas que se incluyen en cualquier autónomo son las de realizar la actividad de forma personal y habitual y la independencia jurídica y organizativa y serían propias del TRADE la casi exclusividad o dependencia económica y la no contratación de trabajadores.